Cinco videoclips WTF: entre el exceso, el meme y la personalidad

En mi vídeo los presento, con bastante humor, como los «cinco peores videoclips de la historia». Pero una lista así es una provocación, no una sentencia objetiva. Que una pieza me resulte excesiva, desconcertante o poco conseguida no significa que no tenga personalidad ni que no conecte con su público.

De hecho, esa es la parte interesante: algunos vídeos que se alejan de los criterios habituales de acabado terminan siendo muy recordados. Vamos con mi selección y con lo que podemos pensar a partir de ella.

5. Haciendo el amor, de Dinio

Abro la lista con un ejemplo que asocio a una forma muy concreta de espectáculo pop. Mi reacción mezcla sorpresa y recuerdo. También hay una conexión personal: llegué a hacer un videoclip con Dinio, aunque aquí estoy hablando de la pieza que aparece en el ranking.

Este caso sirve para separar la notoriedad del personaje de las decisiones del vídeo. Cuando alguien ya provoca curiosidad, una parte de la atención llega antes de que empiece el primer plano. Eso no convierte automáticamente la puesta en escena en buena o mala: simplemente cambia el punto de partida.

4. Indapanden, de Bad Gyal

Incluir a Bad Gyal era, evidentemente, buscar debate. Mi comentario se refiere a este vídeo de sus inicios, no a una valoración de toda su carrera. Y revisitar una pieza temprana exige tener cuidado con el criterio que utilizamos.

La falta de pulido puede incomodarnos desde una mirada técnica y, a la vez, resultar cercana para alguien que reconoce una escena, una actitud o una forma de expresarse. Es una buena ocasión para preguntarnos si estamos valorando la ejecución, la personalidad o simplemente nuestra afinidad con la propuesta.

3. Toma Pepinazo, de Leticia Sabater

Aquí el exceso forma parte de cómo recibo el vídeo. No lo miro esperando una interpretación íntima o una puesta en escena contenida. El choque, la exageración y la reacción del espectador ocupan el centro de la experiencia.

La pregunta útil para un creador es si ese tono es el que quiere construir. Provocar una reacción puede ser un objetivo válido; otra cosa es que esa reacción acerque al público a la música o se quede exclusivamente en la broma.

2. En tus tierras bailaré

La colaboración de Delfín Hasta el Fin, La Tigresa del Oriente y Wendy Sulca aparece en mi selección como una de esas combinaciones difíciles de confundir con otra cosa. Para mí, su interés en este contexto está en lo reconocible que resulta su universo.

Al analizar piezas así conviene evitar una trampa: convertir nuestras preferencias estéticas en una medida universal del gusto. Podemos discutir montaje, composición o coherencia sin ridiculizar a quienes participan ni a las personas que disfrutan del resultado.

1. Sentimiento y el recontraremix de Super Sexi Boys

El número uno es mi remate humorístico. La pieza me resulta desconcertante y la presento desde esa reacción. Pero también permite plantear una cuestión muy seria: ¿qué hace que recordemos un vídeo cuando tantos otros, técnicamente correctos, desaparecen de nuestra cabeza?

No siempre es la calidad de la cámara. A veces es una combinación de presencia, sorpresa y elementos que el público puede reconocer o reinterpretar. Eso no nos da una receta para fabricar un fenómeno, pero sí nos obliga a mirar más allá del acabado.

Recordado, viral y bien realizado no son sinónimos

Son dimensiones distintas. Una pieza puede estar muy cuidada y tener poca difusión. Otra puede circular por un detalle que sus autores no esperaban. Y una tercera puede conectar profundamente con un grupo pequeño de personas sin convertirse en una tendencia.

Por eso no recomendaría a un artista hacer deliberadamente algo descuidado para llamar la atención. El resultado es imprevisible y puede construir una imagen con la que después no se sienta cómodo. Merece más la pena decidir qué quiere comunicar y asumir conscientemente el tono.

Antes de preguntarte si un vídeo va a dar que hablar, pregúntate de qué te gustaría que hablara la gente después de verlo.

La conclusión para tu próximo videoclip

El presupuesto no garantiza personalidad. Tampoco la falta de presupuesto garantiza autenticidad. Lo que sí podemos trabajar es una idea reconocible, una interpretación que tenga intención y una ejecución proporcionada a nuestros medios.

Si te interesa este tema, puedes seguir con los elementos que pueden favorecer que un videoclip se comparta. Siempre como posibilidades, no como una promesa de viralidad.

Y si quieres dar forma a una propuesta propia, en MusicVideos by Manuel Mira podemos partir de tu canción y encontrar su tono. No hace falta entrar en un ranking de rarezas para dejar una imagen en la memoria.

El ranking original, con humor

Aquí está el vídeo del que nace el artículo. La lista es personal, debatible y hecha en clave de humor.

Publicado por

Manuel Mira

Manuel Mira es director de videoclips, realizador audiovisual y fundador de MusicVideos by Manuel Mira. Ha dirigido más de 400 videoclips para artistas consolidados, emergentes e independientes. En Mundo Videoclip escribe sobre dirección creativa, producción audiovisual y promoción musical.

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